Sala Phoenix
El acceso a la Sala Phoenix, instalada en el tejado de la Kunsthalle, está limitado a un número limitado de visitantes con cita previa. El agujero superior del "Agujero H" está cubierto con una esfera de cristal en la que crece un árbol a partir de una semilla. Durante el día, la sala de reflexión revela las raíces y hojas de la planta, incrustadas en la luz diurna. La integración de la planta en la obra de arte manifiesta una idea central en la paráfrasis del desarrollo natural.
El suelo de la Sala Phoenix está lleno de agua, lo que crea un efecto reflectante en ciertos ángulos. Las paredes están revestidas de espejos de cristal, creando la impresión de espacio infinito para el espectador. El espacio aquí diseñado está inundado de luz natural durante el día, y por la noche -especialmente en verano- ofrece una panorámica del cielo estrellado. Las fuentes de luz negra y púrpura, cuidadosamente integradas en el contexto, transforman la estancia en este espacio en una experiencia perceptiva especialmente intensa.
Fotos de:
NatHalie Braun Barends
Thomas Henne